El desembarco en la playa de Cuevas del Mar (situada en Nueva, en el concejo asturiano de Llanes) en agosto de 1810 fue un episodio estratégico clave en el norte de España durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas.
En el verano
de 1810, gran parte de Asturias estaba ocupada por las tropas francesas del
general Jean-Barthélemy Bonnet. Para desestabilizar sus posiciones y cortar sus
vías de comunicación, las fuerzas aliadas anglo-españolas planearon operaciones
anfibias rápidas de tipo "guerrilla".
- El desembarco se produjo entre
el 2 y el 3 de agosto de 1810.
- La operación estuvo comandada
por el jovencísimo y audaz brigadier español Juan Díaz Porlier,
apodado "el Marquesito".
- La expedición llegó a bordo de
una flotilla de protección británica compuesta por tres fragatas
inglesas y varias embarcaciones menores. Transportaban a unos 800
soldados (algunas fuentes hablan de un contingente mayor de apoyo),
además de abundante armamento, municiones, uniformes y raciones de
campaña.
La elección
de la playa de Cuevas del Mar no fue casual. Su orografía protegida y la red de
cuevas y acantilados permitían ocultar la aproximación de los navíos.
- El desembarco no se hizo a
ciegas. En la misma playa esperaba la protección de las "partidas
volantes" de guerrilla del concejo de Llanes, lideradas por el
patriota local José Balmori. Ellos aseguraron la zona costera para
evitar que las guarniciones francesas de la zona interceptaran a las
tropas mientras descendían a los botes.
- Una vez en tierra firme, el cargamento
militar y los pertrechos se organizaron rápidamente en un convoy de más
de 200 carros de tracción animal facilitados por los habitantes de la
zona.
Porlier no
tenía intención de entablar un combate directo con las fuertes guarniciones
francesas costeras de Llanes o Ribadesella. El verdadero propósito de este
desembarco era estrictamente estratégico: adentrarse rápidamente en la
montaña para cortar la retaguardia enemiga.
El convoy
militar inició una marcha rápida hacia el sur cruzando los valles interiores
del oriente asturiano:
- Partieron desde Nueva y
avanzaron por Naves, Posada, Vibaño y Meré.
- Cruzaron el río de las Cabras y
ascendieron por Cabrales.
- Su destino final fue Espinama,
en los valles de Liébana (Cantabria), donde Porlier estableció su base
de operaciones en los Picos de Europa.
Desde este
baluarte montañoso inexpugnable, "el Marquesito" logró hostigar
constantemente las comunicaciones francesas que conectaban al general Bonnet
con Santander y el centro de la península, obligando a los invasores a
dispersar sus tropas y debilitar su control sobre Asturias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dejar unas palabras... no olvides indicar desde donde escribes.