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martes, agosto 04, 2026

Desembarco en la playa de Cuevas del Mar 1810.

El desembarco en la playa de Cuevas del Mar (situada en Nueva, en el concejo asturiano de Llanes) en agosto de 1810 fue un episodio estratégico clave en el norte de España durante la Guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas.

En el verano de 1810, gran parte de Asturias estaba ocupada por las tropas francesas del general Jean-Barthélemy Bonnet. Para desestabilizar sus posiciones y cortar sus vías de comunicación, las fuerzas aliadas anglo-españolas planearon operaciones anfibias rápidas de tipo "guerrilla".

  • El desembarco se produjo entre el 2 y el 3 de agosto de 1810.
  • La operación estuvo comandada por el jovencísimo y audaz brigadier español Juan Díaz Porlier, apodado "el Marquesito".
  • La expedición llegó a bordo de una flotilla de protección británica compuesta por tres fragatas inglesas y varias embarcaciones menores. Transportaban a unos 800 soldados (algunas fuentes hablan de un contingente mayor de apoyo), además de abundante armamento, municiones, uniformes y raciones de campaña.

La elección de la playa de Cuevas del Mar no fue casual. Su orografía protegida y la red de cuevas y acantilados permitían ocultar la aproximación de los navíos.

  • El desembarco no se hizo a ciegas. En la misma playa esperaba la protección de las "partidas volantes" de guerrilla del concejo de Llanes, lideradas por el patriota local José Balmori. Ellos aseguraron la zona costera para evitar que las guarniciones francesas de la zona interceptaran a las tropas mientras descendían a los botes.
  •  Una vez en tierra firme, el cargamento militar y los pertrechos se organizaron rápidamente en un convoy de más de 200 carros de tracción animal facilitados por los habitantes de la zona.

Porlier no tenía intención de entablar un combate directo con las fuertes guarniciones francesas costeras de Llanes o Ribadesella. El verdadero propósito de este desembarco era estrictamente estratégico: adentrarse rápidamente en la montaña para cortar la retaguardia enemiga.

El convoy militar inició una marcha rápida hacia el sur cruzando los valles interiores del oriente asturiano:

  1. Partieron desde Nueva y avanzaron por Naves, Posada, Vibaño y Meré.
  2. Cruzaron el río de las Cabras y ascendieron por Cabrales.
  3. Su destino final fue Espinama, en los valles de Liébana (Cantabria), donde Porlier estableció su base de operaciones en los Picos de Europa.

Desde este baluarte montañoso inexpugnable, "el Marquesito" logró hostigar constantemente las comunicaciones francesas que conectaban al general Bonnet con Santander y el centro de la península, obligando a los invasores a dispersar sus tropas y debilitar su control sobre Asturias. 

 

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