Nació en el seno de una familia de hidalgos asturianos,
de corta bolsa. Muy pronto quedó huérfano, puesto que su padre, Pedro Rodríguez
Campomanes, falleció en 1724. Su madre, viuda, María Pérez de Sorriba, que
moriría en 1744, fue la encargada de atender y educar, por sí sola, a los tres
pequeños habidos en el matrimonio: Josefa, Pedro y Francisco.
Cuando tenía siete años, se hizo cargo de su educación su
tío materno, Pedro Pérez de Sorriba, que era canónigo de la Real Iglesia
Colegial de Santa Juliana de Santillana del Mar, en Cantabria. Gracias a su protección,
el joven Campomanes pudo, a los once años, estudiar Filosofía en el Convento
dominico de Regina Coeli de Santillana. Le fue concedido el título de Prima,
por el entonces arzobispo de Oviedo, Juan Avello Castrillón, el 26 de
septiembre de 1736. Seguir