A finales de agosto de 2020 presentamos un sello de una
de las esculturas mas conocidas del escultor canadiense Timothy Schnalz, se refería
al drama de la huida en pateras de tantos y tantos inmigrantes huyendo de guerras, miserias y hambre.
Hoy, último día de agosto de 2026, recurrimos de nuevo al mismo escultor para hacer presente una de las grandes parábolas de Jesús de
Nazaret, “El buen samaritano” Lucas 10: 25-37.
En estos días escucho, leo por doquier el impresionante
cacao que la gente tiene sobre esta pregunta que le hicieron a Jesús, Maestro ¿Quién
es mi prójimo?. Es de locura las respuestas
de la gente que se dice creyente, incluso de algún clérigo, sobre su respuesta.
Es el fruto de una fe vana, vacía de sentido y de
contenido, una fe basada en un cumplimiento, cumplo-y-miento, y fuera de
todo contesto evangélico
Para Schmalz, el prójimo es cualquier persona
marginada, invisible o vulnerable en nuestra sociedad,
y su obra busca personificar el mandato de Cristo de ver lo sagrado en los
necesitados. El artista responde a esta interrogante a través de varios de sus monumentos más célebres. En la escultura podemos reconocer muy bien a quien representa por los mismos pies.







