"Un
país en la mochila" fue una de las series documentales más emblemáticas y queridas de la
televisión pública en España (RTVE). Emitida entre 1995 y 2000, el programa
rompió con el formato de los documentales de viajes tradicionales de la época
gracias a la arrolladora y carismática personalidad de su presentador: el
cantautor, profesor y político aragonés José Antonio Labordeta.
A diferencia de otros espacios que se centraban en los grandes monumentos o
los destinos turísticos masificados, este programa ponía el foco en la España interior, rural y, a menudo,
olvidada.
Labordeta recorría a pie, en tren, en burro o como
hiciera falta, diferentes comarcas de la geografía española. Equipado con su ya
mítica mochila, su gorra y su bastón, su objetivo no era hacer una guía de viajes,
sino escuchar a la gente.
Las claves que lo convirtieron en un mito de la
televisión fueron:
·
El paisanaje por encima del paisaje: Aunque la
fotografía mostraba entornos naturales espectaculares, el corazón del programa
eran las charlas de Labordeta con los habitantes de los pueblos: pastores,
artesanos, agricultores o ancianos que guardaban la memoria del lugar.
·
Naturalidad y cercanía: Labordeta no utilizaba un tono
académico ni engolado. Hablaba de tú a tú con la gente, se sentaba a comer con
ellos, compartía un vaso de vino y mostraba una curiosidad genuina por sus
problemas cotidianos y sus tradiciones.
·
Reivindicación cultural y social: El programa fue un
altavoz pionero para visibilizar lo que hoy conocemos como la "España
vaciada". Denunciaba la despoblación, el abandono de los oficios
tradicionales y el aislamiento de muchas regiones, pero siempre desde el
respeto y la puesta en valor de su identidad.
· Estilo inconfundible: La sintonía del programa (compuesta por el propio Labordeta) y su voz en off, profunda, pausada y poética, guiaban al espectador generando una atmósfera de calma y nostalgia muy particular.


