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Se agradece infinitamente a todos los autores de las imágenes empleadas para elaborar estos singulares sellos de ficción porque, sin ellas no hubiese sido posible. Por la complejidad de su elaboración en muchos casos resulta imposible hacer referencia de los mismos. sellosficcion@gmail.com


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julio 09, 2018

Escultores de Sebastián de Belalcázar


El fundador de ciudades belalcazareño Sebastián Moyano tiene varias esculturas dedicadas en algunas de las ciudades que él fundara, incluida su villa natal, Belalcázar, Córdoba.
Hoy presentamos un sello dedicado a dos se sus grandes escultores, Victorio Macho y Francisco Núñez. Las esculturas del sello corresponden a la ubicada en el Morro, ciudad Blanca de Popayán, Colombia, cuyo artífice es el palentino Victorio Macho y la ubicada en Belalcázar, justo detrás de la iglesia de Santiago el Mayor, cuyo autor es el belalcazareño Francisco Núñez.
José Cortés

Francisco Núñez García nació en Belalcázar el 16 de julio de 1936. Familiarmente es conocido por "Paquillo".
            Desde muy niño caló en él la vocación por el arte, entregándose de lleno a dibujar y a modelar figuras de barro, para lo que empleaba la popular lima (arcilla).
            Tras sus primeros estudios comienza a trabajar de aprendiz en la herrería  de su padre. Pronto queda huérfano y continúa su enseñanza en el taller de Molano, con lo que adquiere conocimientos suficientes, incluida la forja, para iniciarse en trabajos con metales. También toma contactos con trabajos mineros en Villaharta (Córdoba).
Con 19 años su inquietud juvenil desemboca en un impulso aventurero, alistándose a la Legión en 1955. En este arma vive todo  el fragor  de la campaña completa de Ifni. Tomó parte en duros combates, a su lado oyó silbar las balas enemigas en muchas ocasiones. Vio rondar la muerte, uno de sus mejores amigos caía junto a él abatido por los disparos del ejercito contrario. Le fué concedida la cruz roja al mérito militar. Recién acabada esta guerra, en 1958, cumplido su compromiso de tres años, se licencia y se traslada a Madrid.

            Ya en la capital de España ingresa en la Escuela de Formación Profesional de la Casa de Campo, donde se especializa en forja artística. En esta escuela sobresalía como alumno aventajado, sus trabajos pasaban a la vitrina como obras destacadas.
La empresa  ROJAS, HIERROS DE ARTES  se interesó por él antes de acabar su formación y se lo llevó contratado a su taller. Allí hizo muchas obras, entre ellas varias para ser utilizadas en películas, tales como El Cristo de forja para la película El Valle de las espadas. Ha fabricado también hachones  o antorchas para películas antiguas, como asimismo camas de forja, una de las cuales utilizó en un film Gina Lollobrígida.

            Cinco años después cambia de empresa e ingresa en talleres ALHAMBRA,  hoy FORJADOS ALHAMBRA, donde fue seleccionado como especialista en obras de arte para exposiciones. Esto le lleva a que sobre finales de los 60 la prensa se haga eco de su arte, dedicándole el diario Arriba un reportaje bajo el título "La vieja artesanía en las nuevas manos".
            Entre muchas de sus obras, por citar algunas, destacamos Vulcano; Delfines, para la fuente de Málaga; Rejoneador, con destino al extranjero; Don Quijote y Sancho Panza, mural en chapa para América Central, El Conquistador Sebastián de Belalcázar, busto instalado en Belalcázar. Sebastián de Belalcázar, otra escultura de cuerpo entero, de 60 cm . de altura, para el embajador de Quito en España. También ha fabricado varios cristos, manos con antorchas, lámparas, mesas, trofeos, figuras, escaleras, balaustradas, rejas y numerosos herrajes, siempre en forma artística, de cuyas piezas muchas han ido a embellecer casas de artistas famosos, como Manolo Escobar y otros.
            Entre sus premios destaca el conseguido con la obra "El Rejoneador", donde obtuvo el primero en  una importante exposición celebrada en Granada, figurando a nombre de la empresa en la cual trabajaba.
            El belalcazareño Francisco Núñez es uno de los pocos especialistas en forja que quedan en España, un arte que se va perdiendo, aparte de ser un gran escultor en metales forjados o repujados.
                                                                                  Joaquín Chamero


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