AGRADECIMIENTO

Se agradece infinitamente a todos los autores de las imágenes empleadas para elaborar estos singulares sellos de ficción porque, sin ellas no hubiese sido posible. Por la complejidad de su elaboración en muchos casos resulta imposible hacer referencia de los mismos. sellosficcion@gmail.com

SE RECOMIENDA

Se recomienda ver el blog desde ordenador y en pantalla completa F11

sábado, mayo 16, 2026

Rufo, mascota famosa de la ciudad de Oviedo.

Rufo era perro vagabundo, pero con dueño. Su dueño era la ciudad de Oviedo, donde llegó a ser conocido y respetado hasta por las más altas instancias de la ciudad.

Se costeó la escultura a través de una suscripción popular promovida por la Asociación Amigos de Rufo.

Rufo no tenía pedigrí. Era un cruce de mastín y pastor alemán que vivió en Oviedo entre los años 80 y 90. Formaba parte del paisaje y del paisanaje de la ciudad. Era un perro vagabundo, pero con dueño. Su dueño era la ciudad de Oviedo. Si, aunque resulte contradictorio, Rufo vivía en la calle amparado, protegido y alimentado por todos los ovetenses. Era de todos y no era de nadie. Cariño y comida nunca le faltaron. Sabía muy bien como resguardarse del frío en invierno en los portales calientes de la ciudad.

El Ayuntamiento se encargaba de vacunarle, desparasitarle y darle un buen baño. Cuando se terminaba de «acicalar» era puesto nuevamente en libertad. Como cualquier otro ciudadano.

El Fontán, la Escandalera, el Campo de San Francisco, la Plaza de la Catedral… eran los lugares que conformaban el hogar de Rufo. En ellos vivió casi siempre en libertad. Digo casi siempre porque, en una ocasión, Rufo fue capturado y llevado a la perrera municipal. Fue tal el revuelo y el enfado de los ovetenses por su captura, que incluso se realizó una manifestación por las calles de la capital para exigir su puesta en libertad y su regreso con los suyos. Con todos nosotros. Seguir

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar unas palabras... no olvides indicar desde donde escribes.